miércoles, 21 de marzo de 2012

Madrugadas en Vallecas.


Genial. Ya no estoy en la mierda.
Los pájaros vuelven a cantar y las pájaras a dejarse alimentar.
El tocadiscos resuena hasta retumbar y el Sr.Vegas malvive, en lo más oscuro de la cloaca,
de donde quizá (que coño "quizá" ni de coña) nunca lo debimos rescatar.
"Por nostros y por que nunca jamas, volvamos a brindar por la infelicidad" mis pulmones se llenan de aire,
mi voz resuena por toda la habitación, y casi sin pensar vuelco la copa de un trago. Mi garganta y mi camisa dan fe de ello
Mi memoria y mi conciencia no entran al trapo, permacen al margen, solemnes y cariacontecidos.
"te proponemos el reto de adivinar, cuantos de estos brindis te quedan aún por realizar" ¿antes o depués de muerto?
replico, pero nadie me escucha, y yo, como si tal cosa, me dispongo a olvidar. Olvidó ese cigarro en la sien, estos latidos en la piedra del whisky de mi corazón.
Me levanto y camino, gracias a dios, lo fundamental nunca se olvida: huir hacia delante; desear no haberme reido; odiar y maldecir aquello por lo que te reías.
Pasan las horas y me desparramo por la pista buscando esa fortuita casualidad que me exprima y me llene; literal y figuradamente hablando respectivamente.
Hasta que la encuentro.
Porte austero y desganado. Me alboroto el pelo, que parezca que me gusta ir despeinado; Me enoblezco y embellezco..."Sólo me falta una raya del tamaño de Gibraltar"
pero ahora soy feliz, no tengo rival. Nada de drogas por ahora, nada que a la mañana siguiente tenga el poder de hacerme siquiera recordar, lo que tanto trabajo y tantas ostias
me ha costado enterrar.
Me aferro, la miro; establecemos contacto visual.
"¿ese cachi es tuyo?" le pregunto
"Sí" me reponde. Lo coge y se lo lleva a los labios. Si antes quedaba la mitad, ahora esta en su estomago.
"¿No vas a preguntarme como me llamo?" me replica con todo el descaro
"No, simplemente tenía pensao arrimar cebolleta cuando te dieras la vuelta y descubrir de soslayo esa sonrisa en tu labios que me dijera: Venga" Joder, que borracho.
Pero surge efecto y sonríe; y filtrea; y vuelve a sonreír "¿Un cigarro fuera?" y yo: Pues claro.
Me coge de la mano para llevarme hasta la calle, me la acerca hasta su culo, lo golpeo suavamente con los nudillos.
Yo la invito: dos Winstons. "Winston Churchil" Exclama mientras ríe. A mí, sinceramente, no me hace ni puta gracia, pero siempre he valorado el sentido del humor, y la acompaño en su espontanea carcajada.
Nos besuqueamos, me deja que la sobete, me monta en su coche. No tengo ni puta idea de a donde vamos, y por sí acaso, tampoco le pregunto. Mientras hablamos.
Me habla de su edad, me dice que tiene la suficiente como para que cuando cuidaba bebes con 20 años yo fuera uno de esos bebes. No tengo ni puta idea  que contestarle, y por sí acaso, tampoco le contesto.
Me habla de su ex, de como la dejó en la mierda por otra mas joven "y con mas carreras". Río por compromiso, le pregunto que hace con su vida. Me dice que nada, que hoy, esta noche (bueno, en verdad hace como unos 20 minutos que ha amanecido)
sólo quiere a alguien que aguente de fiesta con ella. Comienzo a ser consciente en que clase de empresa me he embarcado.
Aparca en alguna callejuela cualquiera de Atocha. Me paga la entrada a un after decadente. Bailoteamos, babosos se acercan, se acercan demasiado. Me miran mal.
Hablan entre ellos, comentarios jocosos, comentarios peyorativos. Comentarios envidiosos de chavales descamisados de mas de 40.
Ella sonríe, ella se carcajea, por un momento parece que está disfrutando de la situación. Pero no, se da la vuelta, me besa.
Me coge de la mano para llevarme hasta la barra, me la acerca hasta su culo, lo golpeo suavemente con los nudillos, se da la vuelta y me besa dulce y desacompasadamente.
"¿Qué quieres que te pida?"
"Un ron con cola estaría bien". "Camarero" dice, "dos barceló con cola"
Regresamos a la pista, bailamos. Ella se contenea, disfruta, lo da todo. Probablemente no sea la chica más guapa del local, pero sin duda es el centro de atención, y por ende...yo también.
Se percata de la situación. Yo de su mano, y ella al frente, caminamos hacia la calle.
Una rafaga de luz me golpea inesperadamente. "no esperaba que fuera tan de día" exclamo dicharacheramente, pero no obtengo respuesta.
Me quedo parado en la puerta, "el puertas" no para de decirme lo guapo que le parezco. "pues vaya" le repondo.
Ella esta sentada en un escalón tres o cuatro portales hacia delante con respecto al After. Cabeza gacha, manos en la frente. Me dirijo hacia ella, "¿qué ocurre?"
"Que todo es una mierda" me responde, "pero tu eres demasiado joven como para saberlo" añade. Trato de componerme "Quizas tenga la suficiente edad para entender ciertas cosas ¿no?"
Ella levanta la cabeza y me mira. Esta vez la sonrisa ha sido a mitad y cargada de condescendencia. Saco el paquete de Winston del bolsillo, le ofrezco un cigarrillo "toma, un Winston churchill"
No obtengo respuesta.
Se lo fuma a cara de perro, no hablamos casi. Cuando todavía quedan los suficientes calos como para que un joven estudiante de filosofía rebañara hasta el carton del cigarro, ella, lo tira. "¿Nos vamos para dentro?"
Se levanta y se dirige hacia el local sin esperar mi respuesta. Me coloco a su lado, trato de cogerla de la mano, pero la suya no esta por la labor y prefiere reposar tranquilamente en el bolsillo.
Decido entonces, que ya vale, que ya esta bien, realmente, no soy capaz ni de pensar ni de decidir y tan sólo me limito a actuar.
"¿No piensas entrar?" me dice desde la puerta. "no" "le contesto "deben ser en torno a las 11 y creo que ha llegado el momento de irme a mi casa"
"Muy bien" me contesta, y se adentra en el espesor de la oscuridad del After.
Me quedo de pie, mirando a la nada, como un pasmarote. El puertas de antes, sigue sin callarse la jodida la boca, me acerco a él, le digo que ya esta bien, que se calle y que si quiere un cigarro.
Me contesta que si. Yo le pregunto que tal va la mañana, que como es eso de ser un portero. Pero él no me contesta, tan solo se carcajea "ya no va a volver la chica ehh" me dice con un acento perteneciente al este de Europa.
Sonrio "¿Volver de donde?
El se sigue carcajeando.
"¿Te apetece meterte un par de tiros?" me pregunta.



http://www.youtube.com/watch?v=mjN8kyK14wk&ob=av2e

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